Entornos de escritorio

Hace un par de semanas que estoy volviendo a evaluar las diferentes opciones en entornos de escritorio para sistemas *nix (bueno, más específicamente en mi Trisquel GNU/Linux), todos bajo mi Asus EEE. Hago un repaso rápido y comento:
-KDE 4: he de admitir que ha mejorado un puñado respecto a las versiones primerizas que probé (lo de “lo publicamos lleno de bugs y nos lavamos las manos diciendo que son versiones por pulir” no tuvo nombre). La apariencia es buena, se ve de calidad y todo parece muy bien integrado. Fiel a su historia, es configurable hasta hartarse, flexible y muy muy potente. Un pero es que me sigue pareciendo muy recargado (al inicio te mete nepomuk, otra área de notificación de mensajes (¿?), un gestor de plasmoides y más cosas) y tarda unos segundos en dejarte el escritorio totalmente disponible. Ahora mis críticas son mejores que hace unos años aunque ni de lejos será mi escritorio en mi pequeñín (se ve que está pensado para pantallones de 22″ para arriba).
-GNOME: A pesar de la inmensa cagada que me parece GNOME 3 (con su puta shell para subnormales y sus iconos gigantes), GNOME 2 sigue siendo un muy buen escritorio. Estable, potente y con un puñadaco de aplicaciones y applets que te amplían la experiencia “escritoril”. Las pegas, como siempre, vienen de la herencia de Ubuntu: hay muchas tonterías tipo indicadores de sesión y semejantes que sobrecargan el escritorio y realmente están pensadas para los “mouse restarded”. Sigue siendo mi principal elección en cualquier equipo.
-LXDE: Trisquel lo usa en la versión mini y funciona como un misil. Ligero, rápido y bastante flexible, posee unas buenas aplicaciones propias (me sorprendió lxrandr). Sus peros pueden ser las limitaciones obvias de un entorno superligero (peca en personalización) y el uso de PCManFM (aunque es bueno, está algo abandonado). Realmente recomendable en pequeños portátiles y equipos viejunos.
-XFCE 4: Aunque ni remotamente es tan ligero como antaño (ni rápido) es la alternativa a GNOME 2. Tiene montones de aplicaciones propias y applets para paneles, Thunar es bastante bueno, el entorno es  muy personalizable y si no lo recargas mucho, es rapidillo. Recomendable.
-Otros WM: hay montones de alternativas ligeras (IceWM, WindowMaker, JWM, Ratpoison, Awesome, Fluxbox, Enlightenment, etc), pero para equipos modernos que busquen múltiples funcionalidades y flexibilidad recomiendo los de arriba. ¡Ah, y los he probado todos!.

Los dos pesos pesados, GNOME y KDE, son muy buenos. Tienen toneladas de programas y funcionalidades que puedes añadir para ampliarlos y que satisfarán al más exigente (y que no sea un macquero descerebrado), aunque tengo mis reservas. Últimamente, y con la excusa de mejorar la vida de los usuarios, estos dos añaden un sistema integrado de búsqueda (nepomuk en KDE y Zeitgeist en GNOME). Se basan en un demonio que hace un índice con todos los archivos y su contenido (generalmente en el $HOME) y un cliente gráfico que permite buscar fácilmente en dicha información. Me parece una mierda incluir esto por defecto, ya que se come ciclos de CPU y disco sin conocimiento. Deberían añadir una opción con un icono gigante y hermoso en el que ponga “si usted un luser o retarded (o ubuntarded) y quiere que le masquen las búsquedas, haga clic aquí” en vez de tirar del todopoderoso find (o el locate).
Si se busca algo completo y algo más ligerillo, XFCE y si el equipo es limitado o buscamos velocidad LXDE. Para todo lo demás, GNU/Hurd ;)

Amijos del misterio

Llevo como un año trabajando de noche, y he de decir que hay momentos en los que te llegas a aburrir, no por falta de actividad, sino porque sólo tengo dos compañeros y suelen estar cada uno en una punta de la empresa. Escucho habitualmente música y podcast de muy diversa índole: ciencia, historia, informática e internet y últimamente, más en tono cómico que otra cosa, sobre pseudociencias, en especial al “amigo de todos” Iker Jimenez. No deja de asombrarme y provocarme risa tanto los temas que trata como el poco nulo rigor puesto en sus “investigaciones”. Alguien podrá pensar que se me ha derretido la masa encefálica o que he sido víctima de una abducción para volverme crédulo y escuchar este tipo de programas, pero no. Me considero ateo, escéptico total sobre cualquier tema de los que voy a tratar y considero que únicamente las diversas ciencias sociales, naturales y formales pueden y deben explicar el mundo en el que nos encontramos, a través de la observación, deducción, experimentación y elaboración de leyes rigurosas y metódicas. Como cualquiera que sepa de un poco de qué van las pseudociencias sabrá, todo lo anterior es inexistente en el mundo del “misterio ©”.
Íker Jiménez (o Friker para algunos) es un periodista que, como suele ser habitual en su mundo, es una vergüenza para el oficio. Y no hablo de los temas que trata o de aquellas creencias que pueda o no tener, sino de la manera en que manipula a su antojo para sacar conclusiones convenientes a su línea editorial. Existe, creo, una ética periodística (al igual que hay un antediluviano código medico) que exige al escritor un mínimo rigor a la hora de exponer la información, haciendo cosas como comprobar las fuentes, contrastar información y publicarlas de manera veraz. Toda manipulación en el proceso dará al traste con la credibilidad de su autor, y si ésta se da de manera consciente y con conocimiento de causa o mala fe, sobrepasará la mala praxis y caerá en el pozo del fraude, tan lleno en estos nuestros días. Íker se llena la boca con términos que le quedan grandes, como periodismo de investigación, dossier, etc. Cree que coger el coche y acercarse al cementerio de un pueblucho de mala muerte para grabar “psicofonías” es todo un alarde de periodismo de investigación. No, amigos del misterio, eso NO es periodismo ni es investigación. Ese es el entretenimiento de los chavales de pueblo con quince años cuando salen un sábado de invierno cargados con bolsas llenas de Whiskey Dick, Malibú y refresco de cola (sin ofender a nadie). Un periodista de verdad va al suceso, entrevista, recopila la información, la contrasta con testigos, expertos y demás, redacta, vuelve a entrevistar e investigar, vuelve a contrastar y cuando considera que el tema está redondo, lo manda al editor. Usando medios de verdad (grabadora, libreta y boli, mapas, internet) y no un casette magnetofónico o un minidisc con micro (muy usado para mi desgracia por Friker) y un bocata de jamón esperando a que algún alma en pena se pasee por delante del amigo del misterio con ganas de decir algo ininteligible pero que sólo él y su cuadrilla de ríe-gracias entienden. De esto hablaré más tarde.
Y como repito no me cebaré con él y sus semejantes por su credulidad o fantasía, que cada cual está en su derecho de tenerlas, sino por la manipulación a la que somete las “pruebas” de sus “investigaciones”, a cómo tergiversa la información para modelarla a su gusto y lo que más me irrita, la manera de desprestigiar el trabajo duro (sí Íker, trabajo duro, cosa que desconoces) de científicos, historiadores, sociólogos, etc. rebajándolos a la categoría de “esos de bata blanca que creen saberlo todo” (y lo cito textualmente de múltiples audiciones de Milenio3). He llegado a leer barbaridades de sus oyentes (y telespectadores) asintiendo a todo lo que dice y confirmando que la “ciencia oficial y académica” no puede explicar nada y que están encerrados en sus laboratorios haciendo oídos sordos a las “investigaciones” heterodoxas. Veamos, amigo(s) del misterio: personas de la talla de científicos (y aquí se engloban un montón de disciplinas), sociólogos, psicólogos, médicos, historiadores, arqueólogos, informáticos y muchas otras personas que han estudiado duramente (repito, duramente) disciplinas científicas han estado cinco, siete, diez años (y se reciclan durante toda su vida) estudiando, investigando, descubriendo, analizando, cotejando, ordenando y exponiendo conocimientos obtenidos de manera científica. Esto es a través de métodos (y pongo el enlace a Wikipedia para que no se moleste en buscar qué es eso). Como mínimo, merecen respeto y su palabra me resulta más válida que la de la suma de todos tus amigos ufólogos, parapsicólogos y demás charlatanes embusteros de baja estofa. Tú no sabes lo que es investigar, sólo publicar patrañas sin sentido y sin contrastar sobre temas “misteriosos” y tan creíbles (para tus seguidores, obviamente) como los UFOS, las psicofonías (¿o eran parafonías? estoy confuso), los poderes mentales, la sanación milagrosa, los “misterios” de la iglesia de tu mujer, las apariciones marianas, los exorcismos y un largo etcétera de sinsentidos propios de charlatanes como tú o lo que es más inquietante, tu legión de seguidores (algunos de los cuales tienen sinceramente serias patologías mentales). Evidentemente el amigo Íker tiene poco de sorprendido o crédulo (a diferencia de lo que nos hace ver u oír en Milenio3 y Cuarto Milenio), todo es parte del negocio de Pase por caja®.
Voy a escribir una serie de entradas sobre Fríker, su camarilla de “investigadores” del misterio© y los casos más llamativos (y fantasioso-paranoides) que han perturbado mi mente.

The web sucks

¿Qué está pasando en internet? O más bien, ¿qué ha pasado ya? ¿Que de qué estoy hablando? No sé si seré el único en el mundo que se habrá percatado de este pequeño detalle sin importancia, pero es que en la red ya no flota más que mierda. Sí, mierda. Pestilente, diarréica y llamativa mierda. Cualquier día navegas un poco por la gran red y no encuentras más que páginas hechas enteramente en Flash, javascript a discreción y todo ello aderezado con imágenes incrustadas de varios megabytes. ¿Dónde está el contenido? Bien es cierto que al ser humano todo le entra por los ojos, pero es que ya todo es vacío. Vacío lleno de imágenes muy atractivas, de animaciones al más puro estilo Apple (esto es, vacío), vídeos en Flash que sobrecargan cualquier equipo y demás parafernalia estrafalaria para los “web 2.0″ o “like” (ubuntu-like, macos-like, win7-like…). Cuesta de verdad encontrar sitios con contenido de calidad, que prime el texto y la información sobre la mera estética. Las pequeñas excepciones pueden ser algunos blogs buenos, sitios de programadores (más precisamente de software libre), y también esos pequeños rincones añejos de cuando no existían las CSS ni el JS. Como es evidente, en estos últimos primaba sobre todo la buena información, principalmente por la carencia de tecnologías visuales tan llamativas como inútiles (html5, etc).
Bueno, ahora que me he desfogado un poco, comentar brevemente que cada día utilizo más los navegadores minimalistas o directamente en modo texto que me evitan tragarme toda la mierda de la que he hablado antes.

apt build-dep

Voy a comentar por encima el uso de una utilidad de APT realmente buena. Se trata de build-dep. Esta aplicación, utilizada en las distros debian-like de la siguiente manera: # apt-get build-dep paquete instala las dependencias necesarias para compilar paquete. Esto les va mucho a los que desean tener un entorno muy optimizado para su sistema o para aquellos que como yo, necesitamos una versión más nueva que la que existe en los repositorios de la distribución.
Y es que desde hace unos tiempo utilizo en Trisquel (el enlace va por Aitor ;) ) el cliente de correo Sylpheed. Es el padre de Claws, que está más enfocado a novedades y plugins, y es una de esas piezas de software que hacen lo que tienen que hacer de manera rápida y muy ligera. El caso es que venía observando cierto bug, consistente en que el puntero del mouse se volvía “pegajoso”, como si todo el rato estuviese arrastrando elementos de la pantalla. Así que hice un # apt-get build-dep sylpheed y después bajé las últimas fuentes de su sitio en la red. Descomprimir, compilar e instalar y… voilá! adiós al bug.

Zas en toda la boca II

Como comparar Edison con Tesla

 Lo dicho, es como comparar a Edison con Nikola Tesla: el primero se alimenta del trabajo de los demás mientras que el segundo hace TODO lo demás.

Dennis Ritchie R.I.P. – Steve Jobs, la informática está mejor sin tí.

(Me he permitido tomar la imagen de cmonkeys.net [CMONKEYS])

DeaDBeeF

Hoy tengo el placer de compartir una aplicación que he encontrado en el mar de la Red. Desde hacía tiempo venía peleando con las diferentes aplicaciones de reproducción de audio. Huía de los megaplayers tipo Amarok, Banshee (por C#) por el enorme consumo de recursos y los plugins y extensiones tan vistosos como inútiles. Mis alternativas eran varias: el viejo XMMS, que corría sobre GTK1 y era ligero como una pluma, pero no reproducía formatos “modernos” como FLAC; audacious, descendiente del primero, en GTK2, con buenos plugins, medio ligero y sencillo, pero que por alguna extraña razón tardaba siglos en cargar; y muchos más como XMMS2, Decibel, LxMusic… Sin embargo, uno u otro no me convencía por diversos motivos. Y he encontrado la solución: se llama DeaDBeeF.

Tras tan bizarro nombre se encuentra un reproductor ligero, rápido, agradable a la vista y sencillo. Tiene bastantes plugins e incorpora funciones útiles como un conversor de formatos, pestañas o incluso configuración de los colores del programa.

Aquí tenéis las instrucciones de instalación y la captura de rigor:

DeaDBeeF