Estoy cansado del coche. Me refiero a cuando todos los días para ir a trabajar me trago atascos en todas las avenidas, gente que va dormida por la mañana y algún que otro kamikaze. Estoy cansado también del transporte urbano de Zaragoza, que es una jodida mierda. Para el que no sea de la ciudad, aquí no hay ni metro ni tranvía (aún), únicamente tenemos autobús (y sólo algunas pocas líneas de éste funcionan decentemente). Me queda la alternativa ciclista. Tengo una bicicleta de montaña, una Orbea Replay que va genial en el terreno para el que se le ha diseñado: montaña, tierra, barro. Pero NO para ciudad. Una bicicleta de montaña está pensada para darle cera y castigo en terrenos pedregosos, no asfalto, pues se frena con sus enormes neumáticos con tacos. También es incómoda en ciudad por su postura de conducción, muy inclinada sobre el manillar. Así pues, para ciclismo urbano existen bicis específicas, más cómodas y que están diseñadas con el fin de usarse en ciudad. Tenemos ejemplos como las holandesas, las trekking o… las plegables. Hace unos meses estuve de vacaciones por Cataluña, y en Barcelona vi de éstas a miles. ¿Por qué tanta gente usaba esas bicicletas parecidas a mi prehistórica Motoretta plegable? ¿Y esas ruedas tan pequeñas? ¿Sin suspensión? Poco a poco fui contestando las preguntas visitando foros, webs especializadas y demás, descubriendo las enormes ventajas que estas bicicletas tienen. Hay dos grandes marcas en esto de las plegables, que son Brompton (inglesa) y Dahon (norteamericana). Digamos que las Brompton son más cómodas de plegar, pero más caras (a partir de 800€), mientras que las Dahon son más polivalentes y económicas (la mía 400€), aunque se tarda más tiempo en plegarla (segundos).
Y así, me he comprado una Dahon Speed D7. Es una bici modesta, con cuadro de Cromoly, un cambio de marchas SRAM y pocas cosas más. Trae de serie un trasportín trasero muy útil, sendos reflectantes delante y detrás y ¡¡una bomba de pie integrada en la tija del sillín!! (detalle increíble). A partir de ahora, cuando vaya al centro, al cine o a comprar alguna frikada me la llevaré, olvidándome de las eternas esperas al autobús. Y por supuesto pienso irme a currar todos los días con ella.
Posted in: Blog |

